sábado, 29 de octubre de 2016

La Espera

Por fin, tras esperar unos meses, podré vengarme de aquel que me desterró, el que me alejó de los míos. Las leyes escritas por los milenios no me han permitido volver antes y castigar al hombre que tanto mal me propinó. Todo comienza, como comienza toda historia de amor; una mirada, una sonrisa, una caricia y el flechazo de Cúpido. Por aquel flechazo, sin saberlo, me fui desangrando, me fui apagando física y mentalmente. Gritos, palizas, golpes, insultos...¡Oh, ya ha llegado la hora! Es el momento en que las puertas se abran y en una noche, solo por una noche, los muertos, como yo, pueden volver a pasear entre los vivos y así atormentarlo a él, a mi perdición. Feliz Samhain a todos.

lunes, 26 de octubre de 2015

La niebla

La noche había caído ya, la luna llena era ocultada ocasionalmente por las oscuras nubes. La imaginación le hacia ver cosas que no eran. La noche de difuntos se decía que si caía la noche y no habías llegado a tu hogar, estabas perdido. Angustiado, corría por el oscuro bosque, tropezando cada dos por tres, con las viejas raíces de los árboles milenarios."Me observan" pensó Marcelo con pavor, "el bosque esta maldito". Se levantó de nuevo del suelo y siguió su fuga hacia ninguna parte, ya que apenas la luz de la luna y las numerables ramas de los árboles apenas le dejaban ver por donde iba. De repente, algo trajo su atención. Era una sombra oscura que se movía entre los troncos de los árboles, con sigilo. Marcelo se maldijo, "es un lobo" pensó asustado. Se quedó inmóvil, con la posibilidad de que no lo viera. Pero aquella sombra, si lo vio, pues se aproximaba poco a poco. Marcelo temblando de pies a cabeza, intentó huir, pero el miedo lo paralizó por completo. De pronto, como surgida del Averno, una espesa niebla lo cubrió todo. "¿Qué ocurría? pensó desorientado ¿De dónde ha surgido esta niebla?. Miró a su alrededor, buscando un punto de referencia, no encontró nada, salvo niebla y oscuridad. No supo cuanto tiempo estuvo así, de todos modos decidió caminar con cautela. Rezo en varias ocasiones a Dios, a los santos de su pueblo y a la patrona de la región, en busca de protección. En ese momento, la niebla como había llegado, se esfumó. Dio un suspiro de alivio, aunque seguía todo semi oscuro, avanzó un poco y vio algo moverse frente a él. Era alguien paralizado por el miedo. Se aproximo un poco mas, lo justo para ver que era él mismo. Dio un grito de asombro en el momento en que su otro yo se desvanecía en una espesa niebla. Marcelo cayó al suelo consternado y así se quedó toda la noche, sin dormir ni articular palabra. Al día siguiente, algunos hombres del pueblo lo encontraron, aun vivo, con la cara desencajada, pálido como la cera y sin hablar. Así paso el resto de su vida.

viernes, 21 de agosto de 2015

El final del verano

El otoño esta próximo, el día se va acortando y pronto llegará el tiempo de meditación y recogimiento. Pero hasta que llegue el momento, el verano sigue su curso natural brindándonos con días calurosos y noches frescas, dignas para admirar la belleza del cosmos. Hay que disfrutar de cada momento, de cada estación del año, de cada día que pasa, pues ya no volverá jamás. Feliz recta final del verano.

sábado, 23 de noviembre de 2013

714

Mientras el viento del norte castiga su rostro, ve como el cielo, poco a poco se va oscureciendo. Las primeras estrellas, de forma timada, van apareciendo en el negro firmamento y pronto, Ludovico se acogerá en el reparador sueño. Un sueño que no le deja descansar en paz, desde que le llegó noticias  de los pueblos del sur, anunciando la llegada unos extranjeros con extraños ropajes y extraño lenguaje. Solo pidió a Dios, que les protegiera de esos bárbaros, en el caso de que fueran hostiles. De todos modos, el conde Casio, señor de las tierras del Ebro, tendría que negociar con ellos.